lupus eritematoso cutáneo

Lupus eritematoso cutáneo. Síntomas y tratamiento

Padecer una enfermedad poco habitual, de origen desconocido y crónica, es decir, incurable, es algo que desconcierta y llena de temor a cualquiera. Pero en el caso del lupus eritematoso cutáneo, con un seguimiento médico cercano y un tratamiento adecuado, podrás llevar una vida prácticamente normal consiguiendo la remisión de la enfermedad durante períodos de tiempo prolongados. Eso sí, hay que ponerse en manos de un dermatólogo que ayude a diagnosticar y, lo que es más importante, a tratar esta enfermedad que afecta a la piel, especialmente al rostro.

En este artículo, preparado por el servicio de Dermatología de CIO Salud, vas a hallar la respuesta a muchas preguntas relacionadas con esta enfermedad. Además, encontrarás consejos esenciales para aprender a cuidar tu piel como se merece, estés o no afectado de lupus eritematoso cutáneo.

caída pelo lupus eritematoso cutáneo

¿Qué es el lupus eritematoso?

El lupus eritematoso es una enfermedad autoinmune. Es decir, el sistema inmunitario, que se encarga de proteger al organismo de sustancias dañinas, por error, deja de defender y ataca a las propias células del organismo mediante mecanismos inflamatorios que dañan los órganos correspondientes y alteran su función.

En el caso del lupus eritematoso cutáneo, el órgano al que se ataca es la piel y suele aparecer entre los 20 y los 50 años. Según la Federación Española de Lupus, en nuestro país hay más de cien mil afectados, siendo el 90% mujeres.

La causa del lupus es desconocida, aunque se asocia a una cierta predisposición genética sobre la que podrían actuar diversos factores desencadenantes. En el caso del lupus eritematoso cutáneo, el sol es uno de los principales factores que podría actuar como desencadenante o agravante. También determinados medicamentos podrían actuar como desencadenantes de algunos de los tipos de lupus cutáneo, como el lupus subagudo.

Los estrógenos, las infecciones, el estrés físico y emocional o el embarazo pueden ser también desencadenantes de la enfermedad y del inicio de los síntomas, no solo en la piel, sino también en los órganos internos.

Síntomas del lupus eritematoso cutáneo

El nombre con el que se conoce la enfermedad hace referencia al lobo (“lupus” en latín), ya que la localización de las lesiones típicas en mejillas y nariz, así como el carácter destructivo que tienen, pueden recordar tanto al lobo como a sus mordeduras. 

Según las características de los diferentes síntomas, encontramos tres tipos de lupus eritematoso cutáneo: 

1-El lupus cutáneo crónico o lupus discoide.

Se caracteriza por la aparición de lesiones circulares en forma de disco de color rojo, escamosas y gruesas que no suelen doler ni picar. Con el paso del tiempo, estas lesiones pueden llegar a producir cicatrices e, incluso, decoloración de la piel. Cuando afecta al cuero cabelludo, hablamos de lupus capilar, que puede provocar la pérdida de pelo de forma definitiva. 

2-Lupus cutáneo subagudo

En el caso del lupus eritematoso cutáneo subagudo, las lesiones pueden aparecer como áreas de piel escamosas de color rojo con bordes definidos o como lesiones rojas en forma de anillo.  Las lesiones generalmente no pican ni cicatrizan, pero pueden perder color. 

3-Lupus cutáneo agudo

Las heridas del lupus cutáneo agudo se producen cuando el lupus eritematoso sistémico está activo. La forma más común se caracteriza por una erupción en las mejillas que se parece a una quemadura solar. La erupción se extiende sobre el puente de la nariz y adquiere una forma parecida a las “alas de una mariposa”. Sin embargo, dicha erupción puede aparecer en todo el cuerpo.  Las lesiones rojizas se presentan sobre las áreas de piel que están más expuestas al sol. A menudo, forman círculos o bien descaman y da un aspecto que se asemeja a la psoriasis. 

Habitualmente, estas lesiones mejoran o incluso desaparecen en invierno. 

síntomas lupus eritematosos cutáneo

Diagnóstico del lupus eritematoso cutáneo

Ante la aparición de estas manchas en la cara o en el resto del cuerpo, lo más adecuado es que acudas al dermatólogo. El especialista hará una exploración completa de la piel y tendrá en cuenta tu historia médica personal y familiar. Para confirmar el diagnóstico, el dermatólogo realizará una biopsia de piel y solicitará unos análisis de sangre y orina. 

Todos estos análisis, así como una completa revisión, deben repetirse cada año para así conocer si existe afectación en otros órganos internos, por lo que hablaríamos de lupus eritematoso sistémico. Por esta razón, el dermatólogo puede recomendar la visita a otro especialista, como es el reumatólogo o internista, en caso de haya sospecha de que el lupus esté lesionando la articulación u otro órgano interno. 

Tratamiento del lupus eritematoso cutáneo 

Como ya hemos comentado, el lupus eritematoso cutáneo es una enfermedad crónica para la que no existe un tratamiento curativo. No obstante, es posible controlar los síntomas y conseguir que la enfermedad remita durante un largo periodo de tiempo, consiguiendo así llevar una vida totalmente normal. 

La finalidad del tratamiento es mejorar la apariencia de la piel, limitar la formación de cicatrices y evitar que aparezcan nuevas lesiones. Para ello, es esencial llevar a cabo una intensa protección solar. 

También es importante que, en caso de que seas fumador, tendrás que abandonar este hábito, ya que el tabaco empeora la enfermedad tanto cutánea como sistémica. 

Además de estos cambios esenciales, tu dermatólogo puede indicarte un tratamiento médico consiste en la aplicación de cremas de cortisona y la toma de algún medicamento, como la hidroxicloroquina o cloroquina. Si, a pesar de todas estas medidas, el lupus eritematoso cutáneo sigue activo, tu médico podrá considerar pautarte otra medicación para completar el tratamiento. 

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7 consejos para protegerte adecuadamente de la radiación ultravioleta 

Todas las lesiones del lupus son muy fotosensibles, así que es necesario que extremes las medidas de protección solar. Dependiendo del grado de fotosensibilidad que tengas, tendrás que tomar medidas de protección más o menos estrictas:

1. Utiliza siempre crema con fotoprotección 

Utiliza crema con un factor de protección igual o superior a 50. Lo idóneo es que extiendas la crema 30 minutos antes de exponerte a los rayos del sol y que repitas la aplicación cada dos o tres horas. Comprueba que el fotoprotector es de calidad y te protege contra las radiaciones ultravioletas A y B. 

En cuanto al tipo de producto, puedes elegir entre diferentes texturas que debes escoger según la zona corporal a proteger. Así, en la cara, que suele ser una piel más grasa, conviene que utilices productos más ligeros, como en fluido o gel. En el resto de las zonas corporales en las que la piel es más seca, puedes utilizar productos más grasos como son las cremas y los bálsamos. 

2. Procura evitar el sol todo lo posible

Es mejor que vayas por las zonas de sombras cuando estés en el exterior, incluso en días nublados. No olvides que los rayos ultravioletas del sol atraviesan las nubes, por lo que resulta muy nocivo. Si vas a permanecer durante un largo tiempo en el exterior, es conveniente que utilices sombrillas o paraguas fabricados con materiales que bloquean la radiación ultravioleta.

3. Cúbrete al máximo

Procura llevar ropa que te cubra lo máximo posible la superficie corporal. Hoy en día, existen tejidos textiles que son tratados con productos con factor protector contra la radiación solar y pueden utilizarse para actividades de ocio en el exterior, sobre todo para momentos de baño en playa o piscina.

4. Ponte sombrero

Utiliza gorras y sombreros de ala ancha que te permitan aumentar la protección frente al sol en la cabeza, cara, orejas, cuello y escote. 

5. Utiliza gafas 

Utilizas gafas para protegerte del sol, tanto en verano como en invierno. 

6. Protégete también en los espacios interiores 

También en casa, en el coche y en la oficina puedes colocar láminas de protección solar en los cristales para protegerte de la radiación.

Incluso, puedes cambiar las bombillas y fluorescentes por otros de baja emisión de luz ultravioleta. Esto no es imprescindible, pero sí conviene que hagas este cambio si notas un empeoramiento del lupus eritematoso cutáneo relacionado con la exposición a fuentes artificiales de luz. 

7. Ojo con la medicación

Si tomas algún medicamento para cualquier problema de salud, revisa junto a tu médico o dermatólogo dicha medicación. De esta manera, tu médico podrá detectar aquellos fármacos que pueden inducir o empeorar la fotosensibilidad. Si fuera necesario, habrá que valorar otro medicamento que puedes sustituir sin este riesgo a desarrollar fotosensibilidad. 

prevenir lupus eritematoso cutáneo

¿Qué hábitos saludables pueden contribuir a que mi enfermedad sea menos grave?

Además de la protección solar, conviene que adquieras mejores hábitos en tu día a día:

  • Controla el estrés. Recuerda que el estrés también puede provocar el propio lupus, por lo que es necesario que aprendas a canalizarlo. Para ello, te puedes ayudar del ejercicio físico, así como de la relajación y respiración.
  • Pide ayuda. No olvides buscar ayuda y apoyo social entre tus familiares, amigos, grupos comunitarios y, por supuesto, tu equipo médico.
  • Evita el tabaquismo. Se sabe que los fumadores tienen una enfermedad más grave, con mayor fotosensibilidad, y con menor respuesta a los medicamentos como los antipalúdicos. 
  • Duerme las horas adecuadas.
  • Hidrata bien tu piel por fuera y por dentro. El agua es el mejor hidratante para la piel con lupus, así que conviene que bebas entre 1,5 y 2 litros al día.
  • En cuanto a la alimentación para personas con lupus, conviene que elijas alimentos que pueden contribuir a un mejor control del lupus eritematoso cutáneo. Hablamos de alimentos ricos en polifenoles, como son la fruta, vegetales de hoja verde o té verde. El pescado y el aceite de oliva también te vendrán muy bien, así como otros alimentos ricos en betacarotenos, licopenos, luteína, como son los tomates, zanahorias… 
  • Maquíllate sin problema. El maquillaje puede llegar a ser beneficioso, ya que se cubren las lesiones activas o residuales de la cara o zonas visibles, lo cual reduce el impacto psicológico y mejora la autoestima. Además, si lleva un índice de protección contra la radiación solar,  el maquillaje también contribuye a la fotoprotección.

Vivir con lupus 

La clave para poder vivir con un lupus eritematoso cutáneo es controlar la enfermedad y reducir al máximo la aparición de nuevas lesiones. Por eso, la atención y el seguimiento de tu dermatólogo es esencial.

Si notas alguno de los síntomas que hemos descrito, conviene no retrasar el diagnóstico ni el tratamiento. En CIO Salud podemos ayudarte a controlar el lupus eritematoso cutáneo, solo tienes que solicitar aquí tu primera consulta. 

O si prefieres dejarnos tus dudas o comentario sobre el lupus eritematoso cutáneo puedes hacerlo en la caja de comentarios aquí debajo o a través de nuestros perfiles en Facebook, Instagram y en nuestro canal de YouTube. Estaremos encantados de ayudarte a cuidar tu piel y tu salud.

Dra. Anne Barrutia
Tratamiento de enfermedades de la piel, Tratamiento de patología capilar, tratamiento del envejecimiento prematuro y Cirugía dermatológica

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